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La voz interior: Naturaleza Divina V.S. voz chinga-quedito


Qué es la voz chinga-quedito

La voz chinga-quedito utiliza todos los recursos a su alcance y engaña con gran facilidad, reforzando altamente la autoestima durante el engaño, y una vez que has caído, la minimiza completamente, haciéndote sentir insignificante. Tiene argumentos muy inteligentes y convincentes que envía acompañados del deseo que despierta a través del sentido del gusto o de memorias de experiencias pasadas. Al caer en la tentación se genera ansiedad y culpa, lo que normalmente puede provocar conductas como comer, beber, fumar, jugar o comprar compulsivamente de forma inconsciente para distraer nuestra atención, otorgando un alivio temporal como una aspirina, pero sin resolver el problema, lo que nos mantiene encadenados a hábitos negativos.


Tu pensamiento tiene dos fuentes fundamentales: la voz de tu Dios interior o Naturaleza Divina, y la de tu demonio interno o voz chinga-quedito. El problema es que ambas tienen el mismo tono de voz, que es con el que tú hablas y piensas, por lo que no las puedas distinguir fácilmente, a menos que observes si el pensamiento te lleva a estados de paz, bienestar, longevidad, que son los que vienen de tu Dios; o si son pensamientos negativos, que te alejan de ahí y te meten en angustia, estrés, incertidumbre, miedo, enfermedad, etcétera, porque vienen de tu demonio interno".

Siempre vale la pena conocer el origen de nuestros aliados y enemigos para poder identificarlos mejor. Profundicemos acerca de la dualidad entre luz y oscuridad, conciencia e inconsciencia, justicia e injusticia, el bien y el mal.

Una historia para entender el origen la voz interior

Para comprenderlo voy a usar una historia conocida por todos, no como concepto religioso, sino desde el punto de vista filosófico.

Sobre el demonio interno o voz chinga-quedito, cuenta la historia que en los orígenes de la creación estaban todos los ángeles contemplando a su creador en la unidad total, antes de existir la dualidad. Luzbel (luz bella), que representa al ángel caído que por vanidad fue el primero en poner su atención fuera del Padre, con quien todos eran uno, se preguntó por qué los ángeles contemplaban sólo a su creador y no a él que era la luz más bella de todos los ángeles, y trató de distraerlos para apoderarse del reino; pero los otros nunca dejaron de ver al creador. Entonces decidió formar su propio reino; y lo primero que se requiere para tener uno, son súbditos, así que se propuso ganarlos. Para lograrlo tuvo que crear distractores y tentaciones muy apetitosas para alejarlos del reino de la Luz y sacarlos de la unidad con el Padre: las tentaciones del ego, con las que él cayó y que hoy son sus principales armas en contra nuestra.

Nos tienta primero por la vanidad, que te hace creerte alguien que no eres, con sentimientos como el orgullo que disuelve nuestra humildad, impidiéndonos pedir perdón y perdonar, llenándonos así de culpa, resentimiento y odio. También a través de miedos, fobias y celos, sentimientos que nos paralizan y alejan de la Luz, haciéndonos reaccionar negativamente, perdiendo nuestro centro, paz y objetividad; también con la postergación, que impide tomar acción, y con la pereza que anula cualquier intento y te convierte en un mediocre conformista; y normalmente el ego que te hace egoísta y avaro, entre muchas más.

Cómo distinguir la Naturaleza Divina de la voz chinga-quedito

Es fundamental que al pensar, hablar o sentir, logres distinguir si lo pensado, hablado o sentido, viene de la voz de tu Dios o de tu demonio interno; porque al enemigo no hay que temerle sino conocerlo de cerca, para anticipar sus jugadas y lograr llevarlo a la Luz, en lugar de que nos la opaque. Observa detenidamente cómo la voz chinga-quedito utiliza todos los recursos a su alcance y te engaña con gran facilidad. Observa los decretos tan negativos y terribles que te impone, y que se graban a fuego en tu subconsciente.

Una historia para identificar tu voz chinga-quedito

Para aclarar mejor este concepto me gustaría ejemplificarlo de la siguiente manera: en una ocasión se encontraba Martha en un momento muy importante de su vida, ya que había logrado ponerse a dieta después de cinco años intentándolo. En su vida tuvo muchas Y griegas, a través de las cuales sus seres queridos le pedían constantemente que se pusiera a dieta, pero ella continuaba comiendo de manera compulsiva.

Es importante decir que ella quería bajar de peso, pero constantemente su voz chinga-quedito inventaba alguna excusa para venderle la idea de que no era el momento para iniciar la dieta.

La voz chinga-quedito es especialista en postergar cualquier decisión que busca tu realización y tu bienestar, y siempre te dirá: “¡Déjalo para mañana!“

En esta ocasión Martha estaba muy contenta frente a su televisor porque esa mañana había logrado iniciar su dieta. Sin embargo, mientras contemplaba su programa favorito, llegó a ella un olor que le pareció maravilloso. Era el pastel de chocolate que más le gustaba, aquel que tenía ese betún blanco tan maravilloso. El olor entró como un anzuelo en su subconsciente y, sin darse cuenta, fue hasta la cocina. De repente, se encontró delante del pastel recién horneado e inmediatamente ¡comenzó la batalla!

Su voz chinga-quedito le gritaba: “¡Prueba el betún, adelante, mete tu dedo y pruébalo!” Al instante, la voz de su Naturaleza Divina le decía: “¡No lo pruebes... estás a dieta, no te lo permitas, esto puede hacer que rompas tu dieta, no vale la pena!”

Voz chinga-quedito: “¡Tu fuerza de voluntad es demasiado fuerte y poderosa para romper tu dieta simplemente por probar el betún, no por una probadita se romperá tu dieta!”

Voz de su Naturaleza Divina: “¡No lo hagas, piensa qué vendrá después y cuáles serán las consecuencias! ¿Cómo te sentirás?”

Mientras se jugaba la guerra entre las dos voces aturdiendo su cabeza, ella desliza su dedo por el betún y lo lleva hasta su boca tratando de saborearlo, pero realmente no podía apreciar el sabor del betún, por lo que seguía probando más y más betún, mientras su voz chinga-quedito le decía: “¡dale una probadita al pastel, una pequeña probada no romperá tu dieta!”

Y comienza a comer una rebanada tipo oblea, y una tras otra, mientras la voz de la Naturaleza le grita: “¡No lo hagas, romperás tu dieta!” Cuando se da cuenta de que ya rompió su dieta, su voz chinga-quedito la acaba de boicotear y la hace sentir fatal, bajando su autoestima a los suelos gritándole: “No sirves para hacer dieta, ya no lo intentes nunca, llevas cinco años intentándolo y antes del primer día ya la rompiste. Vivirás gorda y te morirás gorda.”

Observa los decretos tan negativos. Cuando entras en la culpa y otras emociones negativas, los decretos negativos se graban en tu subconsciente y, lamentablemente, quizá para siempre. En este momento, la voz chinga-quedito, es íntimamente más poderosa que antes de iniciar la dieta. Martha no quiere ni escuchar la voz de su Naturaleza Divina; la frustración, culpa, decepción y su baja autoestima son ahora tan grandes que no le permiten imaginarse que pueda volver a escucharla.



Michel Domit

!Atrévete a cambiar tu vida hoy¡



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